Es el Conservatorio de
Música, Teatro y Danza La Merced, camuflado entre los edificios del concurrido
colegio Tirso de Molina y de la escuela La Merced. El trajín de los estudiantes
es incesante, prácticamente dura de 06:40 a 19:30, es decir, casi todo el día.
Más de 4 mil niños y
adolescentes de las 3 instituciones entran y salen por el portón metálico
oscuro, de lunes a viernes. Ellos escogen el horario que mejor les convenga y
casi todos residen en las provincias de la región central. La mayoría proviene
de comunidades y parroquias rurales.
Pertenecen a familias
de agricultores con bajos ingresos económicos que, de otro modo, no podrían
estudiar música en un establecimiento como ese que ofrece 2 especialidades:
profesor de música para educación básica y en instrumentos como guitarra,
piano, trombón, violín, viola y saxofón.













